Esto es lo que pensó el chiquitín sobre ese fin de semana de hombres con su padre...

Aquí el autor actualizando el blog de su tía Lylanda
Hoy mi mami se fue tempranísimo. Se levantó muy calladita, se puso linda (como siempre), se acercó a mi cuna y me dio un beso suavecito como la caricia de un ángel.
Como era tan temprano, no podíamos despertar todavía a mi abuelita, entonces me dejó con mi papi. Para los que no saben: una abuelita es una señora que es un poco más grande que la mami, que consiente más y regaña un poquito menos. Un papi es un señor que se esfuerza mucho por ser como una mami pero es menos blandito y tiene pelos en la cara.
Decía que mi mami me dejó con mi papi y jugué con él un rato, pero se le notaba que estaba muy cansado, por eso decidí dejarlo que durmiera tranquilo. Claro que antes me reí mucho porque al mirarme ¡pone una cara de bobo! y parece que se le fueran a salir las babitas como me pasa a mí después del tetero.
Mientras mi papi dormía, me di cuenta de que hacía unos ruidos muy chistosos (como los que hace esa caja de latas en la que nos metemos cuando nos vamos a pasear), sin embargo, traté de no reírme muy duro para no despertarlo. Al cabo de un rato, yo también me quedé dormido porque vi que mi papi podía dormir bien sin que yo lo estuviera cuidando todo el tiempo. Me parece que ya está aprendiendo.
Cuando nos despertamos y le dije que tenía hambre, me dio tetero. Claro que parece que yo le hablara en otro idioma porque hay que ver lo que se demoró en dármelo... creo que voy a tener que enseñarle así como le enseñé a mi mami en menos de un día. Bueno, también es cierto que mi mami está conmigo todo el tiempo y mi papi solamente está por las noches, así que él no puede saber todas las palabras que sé yo. Parece que el curso tendrá que ser intensivo con él.
Para ese momento, yo extrañaba a mi mami y le pregunté a mi papi que dónde andaba ella, también le dije que a mí me gusta más cuando estamos los tres juntos, porque nos reímos mucho y es muy bonito ver cómo mi papi nos mira cuando mi mami me alza en sus brazos y nos abrazamos todos tres y nos damos besos.
Creo que mi papi también la extrañaba porque me di cuenta de que abría mucho los ojos y se jalaba los poquitos pelos que tiene en la cabeza como diciendo: ¡AUXILIO, MaFe! Por suerte, llegó mi abuelita, que ya dije que es como una mami pero más grande y por eso ella me cargó un rato en sus brazos y me habló suavecito y ya no la extrañé tanto.
Luego, mi papi encendió esa caja que tenemos en la habitación, donde salen los muñequitos que hablan chistoso. Esta vez hicimos un trato: yo veía un ratico de muñequitos y él veía otro ratico del programa ese donde hay varios señores que corren detrás de un balón. Yo sinceramente no me explico qué le ve mi papá a eso pero a él le gusta bastante, así que el trato me pareció justo. Aunque ya casi iba a comenzar Barney por el otro canal y tuve que recordarle a mi papá que casi siempre ese programa que a él le gusta termina con que un señor de vestido negro les quita la pelota a los otros y todos se van como regañados del parque donde están jugando.
Después me llevó a la otra caja y me puso unas canciones muy bonitas y bailamos y cantamos. La que más me gusta es la de La Gallina Turuleca, porque se parece a mi abuelita Gladys: es medio atolondrada pero chistosa y baila como loca por toda la casa.
Por la tarde llegó mi mami y le contamos todo lo que habíamos hecho. Ella se rió como siempre de todas mis ocurrencias y felicitó a mi papi por haberse portado bien y a mí por cuidarlo con tanto cariño.
Para la próxima voy a inventarme más juegos para entretener a mi papi y que no se canse tan rápido. También le voy a enseñar a leer en agú avanzado como yo, para que pueda entender los libros que me gustan.
¡Papi y mami: los quiero mucho!
Autor: M.J.O.
Hooola cuñis...me rei mucho con tu version, esta genial.
Te mando un abrazote muy especial.
Y Mateo Mateo dice: hsdyaibv908 ``++kdfnuabb
Te queremos muchos!